EL PUNTO DE PARTIDA
Todo empieza en las redes: entendiendo cómo una marca, un proyecto o una persona habla, se muestra y construye una relación con los demás.

Estás por entrar a un mundo creativo donde las ideas toman forma. Después de esto, no hay vuelta atrás. ¿Deseás continuar?
La pensamos · La diseñamos · La desarrollamos
Transformamos un catálogo técnico en una experiencia clara, rápida y pensada para llevar cada búsqueda hasta una consulta directa. Entrá al proyecto y descubrí cómo resolvimos navegación, productos y conversión en una sola experiencia.
No empezó con una fórmula ni con una estructura cerrada. Empezó con una forma de mirar cada proyecto, tomar decisiones con intención y construir una identidad que pudiera sentirse. La historia completa —y quién está detrás de ella— empieza acá.
NODEVIA reúne diseño, desarrollo y estructura técnica dentro de un mismo proceso. Cada proyecto toma una forma distinta según lo que necesita para verse bien, funcionar mejor y estar preparado para crecer.
No hay dos proyectos que necesiten exactamente lo mismo.Contanos qué querés crear, mejorar o transformar. No hace falta llegar con todo resuelto: una idea también puede ser un buen punto de partida.
Una conversación breve puede ser suficiente para encontrar por dónde empezar.
NODEVIA no se construye desde un solo lado
Está quien trae una idea, quien la cuestiona, quien propone, quien confía, quien colabora y quien vuelve. Cada persona que deja algo en el proceso también termina formando parte de este mundo.
Por eso, cuando hablamos de nosotros, no hablamos solamente de una marca ni de quien está detrás de ella.
NODEVIA también es la suma de quienes terminan dejando una parte de sí en cada proyecto
NODEVIA no aparece de un día para otro. Se construye al sumar formas de comunicar, crear y resolver hasta convertirlas en una manera propia de representar ideas.
EL PUNTO DE PARTIDA
Todo empieza en las redes: entendiendo cómo una marca, un proyecto o una persona habla, se muestra y construye una relación con los demás.
DARLE FORMA
Manejar una presencia llevó a crearla: pensar contenido, conceptos, piezas e ideas capaces de decir algo propio, no simplemente ocupar un espacio.
RECONOCERSE
La comunicación empezó a pedir coherencia. Cada proyecto necesitaba reconocerse en lo que mostraba y sostener una identidad capaz de crecer con él.
HACERLO FUNCIONAR
Después lo visual dejó de alcanzar. La representación también debía funcionar: webs claras, interacciones con sentido, estructura, velocidad y herramientas útiles.
IR MÁS ALLÁ
Diseño y desarrollo empezaron a trabajar para una misma cosa: entender una necesidad y construir una solución que realmente le pertenezca a quien la usa.
UNIR LAS CAPAS
De esa evolución nace NODEVIA: un lugar para construir mundos digitales donde marcas, proyectos, emprendedores, profesionales e ideas puedan verse —y funcionar— como realmente quieren ser.
No fue sumar servicios. Fue ampliar lo que significa representar.
Reconocible, simple y adaptable a distintos contextos.
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JULIÁN
SCARDETTA
Soy Julián Scardetta, tengo 24 años y soy de esos que siempre terminan encontrando algo nuevo para mirar, aprender o discutir. Soy hincha de River, me gusta el fútbol, las redes, crear contenido, hablar bastante y perderme entre ideas que muchas veces terminan convirtiéndose en algún proyecto.
Me mueve mucho la curiosidad: entender cómo funcionan las cosas, probar caminos distintos y conocer personas, historias y formas de ver el mundo. NODEVIA es una parte importante de mí, pero antes que cualquier proyecto está todo eso que me inspira, me entretiene y termina formando mi manera de pensar.
JULIÁN SCARDETTA
Ser voluntario en el Mundial Sub-20 fue, sin dudas, una de las experiencias más lindas que viví. Formé parte del equipo de Comunicación y pude estar en contacto directo con todo lo que pasaba alrededor de cada partido.
Ayudaba a ubicar periodistas, resolver consultas, preparar información, seguir los movimientos y tareas de fotógrafos y mantener comunicación con responsables de FIFA sobre el desarrollo de la actividad en el campo de juego.
Fueron jornadas intensas, llenas de fútbol, personas y situaciones nuevas. Por todo lo que significó, sigue siendo una de las experiencias más hermosas de mi vida.
Empecé a ver fútbol por River y, casi sin darme cuenta, también fue lo que me hizo entrar al mundo de las redes.
Con apenas 13 años ya estaba en Twitter —cuando todavía se llamaba así— opinando, analizando partidos y compartiendo lo que pensaba. Con el tiempo terminé construyendo una comunidad enorme alrededor de algo que simplemente me apasionaba.
Hoy sigo viviendo River de la misma manera: desde mi cuenta personal y también desde una cuenta dedicada íntegramente al club.
Entre las 22:00 y las 00:00, muchos de mis días terminan de la misma manera: jugando Clubes Pro competitivo en FC27.
Hace alrededor de siete años que soy parte de esta modalidad y desde el primer día elegí el mismo puesto: arquero.
Los fines de semana también aparece un rato para jugar, aunque ahí soy bastante menos fiel: puedo terminar en Red Dead Redemption, GTA, Call of Duty o cualquier cosa que me haga desconectar un poco.
Me encanta ir a jugar al fútbol con mis amigos. En teoría, jugamos una vez por semana.
El problema es que somos 22 en el grupo, así que tranquilamente podemos pasar bastante tiempo intentando organizar un partido que nunca sucede.
Pero cuando finalmente coincidimos, vale completamente la pena. Es uno de esos momentos simples que siempre disfruto.
Tengo distintos grupos de amigos y con cada uno vivo relaciones completamente diferentes. Hay personas que veo constantemente y otras con las que pueden pasar semanas sin coincidir.
Pero hay algo que intento cuidar siempre: el ida y vuelta. Me gustan las amistades donde se puede hablar de cualquier cosa, reírse, discutir, acompañarse y volver a encontrarse como si no hubiese pasado el tiempo. Los valoro muchísimo, independientemente de cuánto nos veamos.
Mañana que importa y San Juan Juega fueron dos experiencias que me acercaron al mundo radial, el streaming y otras formas de comunicar.
En Mañana que importa participé en la creación de contenido para redes, piezas visuales para las transmisiones y también en la conducción. Pasábamos por actualidad, cultura, humor, efemérides, programas especiales y entrevistas con personas de distintos ámbitos.
San Juan Juega me permitió seguir conociendo ese universo desde otra experiencia. Entre ambos proyectos confirmé algo que todavía disfruto: me gusta crear, pero también hablar, escuchar y conectar con personas.
Aunque no tenga ninguna obligación de por medio, casi siempre termino empezando algo: una web, una herramienta, un diseño, una idea para contenido, alguna función que quiero probar o simplemente una forma distinta de hacer algo que ya existe.
Muchas cosas empiezan como una prueba y no llegan mucho más lejos. Otras terminan creciendo muchísimo más de lo que imaginaba. Supongo que una parte importante de mí funciona así: crear algo para descubrir hasta dónde puede llegar.
Nunca me gustó demasiado la relación fría de “cliente y proveedor”. Cuando trabajo en algo, necesito entenderlo: saber qué quiere representar, hacia dónde quiere ir y qué hace que sea diferente.
Por eso intento convertirme en una mano derecha durante el proceso: proponer, discutir ideas, señalar lo que creo que puede mejorar y hacer todo lo posible para que el resultado final destaque al máximo. No quiero simplemente entregar una web. Quiero que quien está del otro lado sienta que realmente construimos algo juntos.
Soy bastante curioso y bastante detallista. Siempre siento que algo puede mejorar.
Me cuesta aceptar un “es así porque sí”. Me gusta entender por qué funciona una cosa, por qué se tomó determinada decisión y qué pasaría si se hiciera de otra manera. Y muchas veces, después de entender el porqué, quiero entender también el porqué del porqué.
Puede llevarme por caminos larguísimos, pero es justamente ahí donde más aprendo. Para mí, saber hacer algo está buenísimo; entender realmente lo que estoy haciendo es mucho mejor.
Seguramente sí. Mi vida tiene bastante más de lo que entra en diez publicaciones: experiencias, proyectos, personas, obsesiones temporales, partidos, conversaciones, ideas que quedaron a mitad de camino y otras que terminaron convirtiéndose en algo enorme.
Pero si llegaste hasta acá, probablemente ya me conozcas un poco mejor.
Y si tenés un mundo en la cabeza que todavía no existe en la web, me encantaría ayudarte a hacerlo realidad.
Las experiencias, proyectos y formación que me llevaron hasta el desarrollo web UI/UX y hoy forman la base de lo que construyo en NODEVIA.
Si tenés una idea, un proyecto o algo que todavía no encontraste cómo llevar a la web, podemos empezar por ahí.
Una web no debería ser solamente un lugar donde estar. Tiene que representar, funcionar y estar preparada para crecer.
En NODEVIA trabajamos cada proyecto como una experiencia completa: idea, interfaz, desarrollo, interacciones, infraestructura, seguridad y acompañamiento real después de publicarla.
Cada proyecto pide una estructura distinta. Definimos el formato según lo que tu idea necesita comunicar, mostrar y lograr.
Una sola página construida alrededor de un objetivo concreto: presentar, lanzar, captar consultas, registrar usuarios o convertir una campaña en una acción.
Una presencia completa para empresas, profesionales y proyectos que necesitan explicar quiénes son, qué hacen, qué ofrecen y cómo contactarlos.
Productos o servicios organizados con categorías, búsqueda, filtros, fichas, galerías y consultas. Puede funcionar con precios o sin ellos.
Un espacio pensado para mostrar trabajos, casos, trayectoria y capacidades con una presentación visual que haga que cada proyecto tenga el peso que merece.
Noticias, artículos, recursos o contenido editorial organizado para publicar con frecuencia, construir autoridad y mantener viva la web.
Cuando la idea no entra en una categoría: herramientas, paneles, sistemas, formularios avanzados o funciones creadas específicamente para tu proyecto.
Detrás de cada pantalla hay decisiones de diseño, desarrollo, estructura, conversión y gestión que hacen que todo funcione como debería.
Lo visual es lo que se ve. Todo lo demás es lo que hace que la experiencia funcione, convierta y se pueda sostener en el tiempo.
El hosting también puede quedar resuelto dentro del proyecto, para que tu web nazca bien preparada desde el primer día.
Trabajamos sobre infraestructura profesional y configuramos el entorno para que velocidad, seguridad, recuperación y crecimiento acompañen realmente a la experiencia.
Servidor optimizado, caché a nivel de infraestructura y tecnologías modernas de entrega para que el sitio cargue mejor y responda con más agilidad ante las visitas.
La publicación puede quedar acompañada por SSL / HTTPS, protecciones de infraestructura y una configuración cuidada para que el sitio no dependa solo de verse bien.
Las copias de seguridad periódicas permiten contar con puntos de recuperación frente a errores, cambios inesperados o cualquier incidencia que haga falta revertir.
La infraestructura puede acompañar nuevas páginas, contenido, funciones, bases de datos y crecimiento normal del proyecto sin obligarte a reconstruir la web desde cero.
Una web profesional también tiene que estar preparada para recibir datos, consultas, accesos y cambios sin dejar todo librado al azar.
Por eso trabajamos la protección como parte del desarrollo: según lo que necesite cada proyecto, sumamos distintas capas para reducir riesgos y facilitar la recuperación si algo sale mal.
Tu proyecto cambia. La web puede cambiar con él.
Después del lanzamiento podemos seguir acompañándola: actualizar contenido, sumar funciones, revisar su funcionamiento y adaptar lo que haga falta a medida que el proyecto crece.
Mantenimiento puntual o continuo, según lo que necesite cada proyecto.
Textos, imágenes, servicios, productos, noticias y contenido que necesite mantenerse al día sin rehacer el sitio.
Nuevas secciones, formularios, integraciones o funciones cuando el proyecto empiece a necesitar algo que antes no existía.
Rendimiento, compatibilidad, experiencia y detalles técnicos pueden revisarse y mejorarse con el uso real de la web.
Si aparece un error, un cambio inesperado o algo deja de responder como debería, también podemos ocuparnos de corregirlo.
Cada proyecto cambia, pero el camino suele empezar por entender bien la idea, ordenarla y recién ahí llevarla a una web clara, funcional y preparada para crecer.
Escuchamos el proyecto, sus objetivos, lo que necesita resolver y la forma en la que quiere mostrarse.
Definimos estructura, secciones, recorrido y el tipo de web más conveniente para que todo tenga sentido.
Diseñamos, desarrollamos, publicamos y ajustamos la experiencia para que la idea funcione de verdad en la web.
Desde una landing hasta un desarrollo más completo, la idea es que tu proyecto tenga una web con identidad, funcionamiento real y espacio para crecer.
Entender una web también forma parte de construirla. Reunimos conceptos, procesos y decisiones que suelen aparecer antes, durante y después de un proyecto.
Cada proyecto nace de una necesidad distinta. Acá podés conocer qué construimos y entrar a descubrir las webs que ya están disponibles.
Una renovación integral para trasladar a la web la seriedad, los servicios y la forma real de trabajar de CONSELEC. Una presencia moderna que reúne identidad, desarrollo, gestión, seguridad, hosting y mantenimiento dentro de una misma experiencia.
Un catálogo digital pensado para recorrer productos, filtrar, consultar y comparar sin depender de precios fijos. La experiencia conecta productos, formularios y WhatsApp para convertir cada búsqueda en una consulta concreta.
Un portfolio personal para conectar periodismo, contenido audiovisual, trabajos, currículum y contacto dentro de una presencia auténtica y fácil de compartir.
Una experiencia informativa creada para acercar alimentación, hábitos y bienestar de una manera clara y práctica, priorizando lectura, organización y una navegación liviana.
CONSELEC es una empresa sanjuanina vinculada a bombas de agua, motores, tableros eléctricos, instalaciones y soluciones técnicas. Su trabajo combina productos, proveedores, obras y atención directa a clientes con necesidades concretas. Antes de pensar en una nueva web, era importante entender esa realidad: había más de tres décadas de trayectoria, una forma propia de trabajar y una identidad construida fuera de internet que debían trasladarse al entorno digital sin perderse en el proceso.
La presencia digital que tenía CONSELEC ya no representaba correctamente el momento de la empresa. La estética se sentía desactualizada, algunas funciones habían perdido utilidad y la información no estaba organizada de una forma que acompañara correctamente a quien llegaba buscando un producto, un servicio o una vía de contacto.
El desafío no consistía solamente en modernizar el diseño, sino en construir una presencia digital capaz de ordenar servicios, proveedores, información institucional y contacto dentro de una experiencia mucho más clara y coherente con la empresa real.
Las decisiones visuales tenían que responder a la manera en que CONSELEC realmente trabaja.
Antes de definir colores, pantallas o animaciones, trabajamos sobre cómo debía funcionar la web. Había que entender qué necesitaba encontrar primero una persona al ingresar, qué información debía tener mayor protagonismo, cómo presentar servicios técnicos sin volver pesada la navegación y de qué manera podían convivir proveedores, formularios, contenido institucional y futuras herramientas dentro de una misma estructura.
Esa etapa permitió ordenar el proyecto desde la lógica de uso y no desde una composición visual aislada, construyendo una base sobre la cual cada decisión posterior tuviera un propósito concreto.
La dirección visual atravesó distintas etapas hasta encontrar una combinación que realmente representara a la empresa. Cada cambio estuvo acompañado por nuevas decisiones de estructura, jerarquía, composición y presentación de contenidos; no se trató simplemente de elegir una paleta, sino de probar y comparar hasta encontrar una identidad técnica, profesional y actual.
A medida que el proyecto avanzaba fueron apareciendo nuevas necesidades, cambios de criterio y decisiones que afectaban partes importantes de la experiencia. Llegó un punto en el que seguir corrigiendo sobre la misma base empezaba a generar más complejidad que soluciones, por lo que decidimos reconstruir la web desde cero.
Esto permitió reorganizar componentes, secciones, formularios y recorridos dentro de una estructura mucho más limpia, integrando correctamente todo lo aprendido durante el desarrollo y evitando que el resultado final fuera simplemente una acumulación de ajustes.
La versión final quedó preparada para funcionar como una herramienta real de la empresa y no solamente como una vidriera digital. Antes de publicar se realizaron pruebas de navegación, formularios, dispositivos, funcionamiento general y seguridad para que la entrega fuera estable y pudiera utilizarse desde el primer día.
El resultado combina una estética actual con una estructura mucho más ordenada y herramientas pensadas para el uso real de la empresa. Servicios, proveedores, contacto, contenido y administración conviven dentro de una misma experiencia, sobre una base preparada para seguir creciendo cuando CONSELEC lo necesite.
La publicación tampoco marcó el final del trabajo: la web quedó alojada con nosotros y desde entonces continuamos acompañando su evolución con actualizaciones, ajustes y mejoras a medida que aparecen nuevas necesidades.
El proceso también se entiende desde quienes trabajan todos los días con la empresa y participaron de las decisiones que dieron forma al resultado.
“Queríamos una web más actual y ordenada, pero que siguiera sintiéndose como CONSELEC. Durante el proceso vimos distintas opciones y siempre hubo predisposición para ajustar lo que fuera necesario. El resultado nos dejó muy conformes.”
“Lo que más valoramos fue que no se quedó solamente en el diseño. Se pensó cómo íbamos a usar la web, los formularios, la administración y el mantenimiento después de publicarla. Hoy tenemos una herramienta mucho más completa.”
“Desde la oficina necesitábamos que la información fuera clara y que contactar a la empresa fuera más simple. La nueva web ordenó muchísimo eso y además nos permite mantener el contenido actualizado de una manera mucho más práctica.”
“CONSELEC tiene muchos años de historia y era importante que la web se modernizara sin perder la identidad de la empresa. Se trabajó hasta encontrar una propuesta con la que realmente quedáramos conformes y que representa mucho mejor lo que somos hoy.”
Si tu empresa necesita una web que la represente mejor, podemos empezar por entender qué necesita y construir desde ahí.
Después de renovar conselec.ar, el siguiente desafío no era volver a presentar la empresa. El catálogo necesitaba cumplir otra función: permitir que una persona pudiera explorar productos, comparar alternativas, encontrar información útil y comunicarse con CONSELEC sin perder la continuidad visual y de recorrido construida en la web institucional.
La web institucional resolvía quién era CONSELEC, qué servicios ofrecía y cómo ponerse en contacto. El catálogo debía concentrarse en otra parte de la experiencia: productos, categorías, características, consultas y necesidades técnicas que no encajaban dentro de una navegación institucional tradicional.
Desde el comienzo se decidió no trabajar como un e-commerce convencional ni depender de precios fijos. Muchos productos requieren contexto, disponibilidad o asesoramiento, por lo que la experiencia debía ayudar a encontrar lo necesario y transformar esa búsqueda en una consulta concreta.
El catálogo no necesitaba una identidad nueva. Necesitaba extender la que ya habíamos construido.
La estética llegó definida por conselec.ar: blanco, azul, jerarquías claras y una forma de navegar que ya empezaba a ser reconocible para la empresa. En lugar de iniciar otra búsqueda visual, trabajamos sobre cómo trasladar ese lenguaje a una experiencia con mucha más información, filtros, productos y acciones.
También cuidamos el recorrido entre ambos sitios para que pasar de la empresa al catálogo —y volver— se sintiera como moverse dentro del mismo ecosistema, no como abandonar una web para entrar en otra completamente distinta.
El trabajo principal estuvo en decidir cómo ordenar una cantidad creciente de información sin convertir el catálogo en una lista interminable. Se definieron recorridos diferentes para quien quería explorar productos, informarse, consultar por tableros o solicitar trabajos vinculados a obras e instalaciones.
La arquitectura se fue ajustando con el uso real: búsqueda, filtros, fichas, galerías, formularios y accesos rápidos debían convivir sin competir entre sí. La prioridad fue que cada persona pudiera entender dónde estaba y cuál era el siguiente paso disponible.
CONSELEC nos dio margen para proponer funciones que no estaban definidas desde el primer día. Esa libertad permitió pensar el catálogo desde la experiencia de quien lo recorre y no solamente desde la necesidad de publicar productos.
Las funciones se incorporaron cuando aportaban una ventaja concreta: reducir pasos, facilitar comparaciones o hacer que una consulta llegara con más contexto al equipo de la empresa.
La parte visible era solamente una capa del proyecto. El catálogo necesitaba mantener la misma lógica de seguridad, administración y mantenimiento que conselec.ar, además de responder correctamente en móvil y sostener formularios y consultas sin sumar fricción al usuario.
El resultado es una experiencia independiente en función, pero conectada con conselec.ar en identidad y recorrido. La web institucional presenta a la empresa; el catálogo permite profundizar en productos y necesidades concretas sin romper esa continuidad.
Más que sumar una segunda página, el proyecto amplió la presencia digital de CONSELEC con una herramienta preparada para crecer, incorporar nuevas categorías y seguir ajustándose a la forma real en que sus clientes buscan, comparan y consultan.
Si tu proyecto necesita ordenar productos, servicios y consultas dentro de una experiencia propia, podemos construirla juntos.
Ro Cafere es una periodista emergente que estudia Comunicación y Periodismo. Su trabajo combina redes sociales, colaboraciones con medios deportivos y contenido audiovisual; además, gestiona @contextocarp en Instagram y encuentra en las entrevistas previas a los partidos de River uno de los formatos que más disfruta.
Su trabajo ya estaba distribuido entre redes sociales, colaboraciones, producciones, currículum y distintos canales de contacto. La idea del portfolio nació de querer reunir todo eso de una manera más auténtica y personal, sin reemplazar las plataformas donde ya publica contenido.
Diseñamos una web breve y directa para que alguien pueda conocer quién es Ro, ver parte de su trabajo, acceder a su currículum y encontrar sus medios de contacto dentro de un mismo recorrido, sin tener que reconstruir su perfil entre distintas plataformas.
La prioridad fue construir una experiencia rápida, clara y cómoda desde el celular, capaz de reunir su trabajo, recorrido y contacto sin competir con las redes donde ya comunica todos los días.
Como el proyecto no contemplaba dominio ni servidor propios, elegimos alternativas gratuitas que resolvían correctamente este alcance. El resultado fue una web funcional, fácil de compartir y preparada para crecer más adelante si Ro lo necesita.
Podemos reunir tu recorrido, tus trabajos y tus canales dentro de una presencia propia.
NUTRIVERSO nació como una web informativa sobre alimentación, hábitos y bienestar, con una idea clara: hablar de estos procesos desde una mirada cotidiana y posible. El proyecto buscaba mostrar que mejorar los hábitos no significa vivir limitado, sino encontrar un equilibrio entre comidas ricas y saludables, gustos ocasionales, actividad física y las rutinas normales del día a día.
El contenido fue pensado alrededor de situaciones reales. No queríamos una web que se limitara a decir qué estaba bien y qué estaba mal, sino una experiencia que ayudara a comprender alternativas, organizar hábitos y descubrir nuevas formas de comer sin convertir cada decisión en una restricción.
La idea era que cada persona pudiera construir su propio proceso con información clara, práctica y aplicable a su vida cotidiana.
Una de las partes más ambiciosas estuvo detrás de lo que se veía en pantalla. Desde NODEVIA desarrollamos una base de datos propia con miles de productos reales, organizada para utilizar esa información dentro de la experiencia de forma práctica y consistente.
A eso se sumaron numerosas recetas y combinaciones desarrolladas paso a paso. El desafío no era solamente almacenar información, sino relacionarla para convertir productos, ingredientes y preparaciones en una herramienta realmente útil.
NUTRIVERSO fue posteriormente descontinuado y actualmente la web ya no se encuentra en servicio. Las circunstancias y decisiones que llevaron al cierre del proyecto se mantienen reservadas por motivos de confidencialidad.
Eso no modifica el valor del trabajo realizado, especialmente por la escala de información, recetas y relaciones de datos que fue necesario construir y organizar durante su desarrollo.
Podemos convertirla en una experiencia clara, funcional y pensada alrededor de lo que realmente necesita.
Si llegaste hasta acá, probablemente haya una idea que merece tomar forma. Contanos qué querés crear, mejorar o transformar y empecemos a construir un espacio digital que realmente represente lo que hay detrás.
Con algunos datos alcanza para entender el punto de partida. Después seguimos la conversación y definimos juntos qué necesita el proyecto. Todos los campos son obligatorios.
Si trabajaste con nosotros o conocés nuestro servicio, nos ayudaría mucho que dejes una reseña.
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